Misiones en la España vaciada con jóvenes del Regnum Christi

La “España vaciada” es una preocupación para muchos, también para la Iglesia. Por eso, no es de extrañar que durante la Semana Santa un grupo de católicos decidiera irse de misiones a un pueblo rural de Extremadura para ayudar en las actividades pastorales. Carlos Piñero, vicario de asuntos económicos y párroco de dos pueblos, Valdefuentes y Montánchez, en la diócesis de Coria-Cáceres, recibió durante una semana a unos jóvenes del Regnum Christi.

Don Carlos explica que Valdefuentes y Montánchez “son dos pueblos que están a unos 50 kilómetros de Cáceres y que están viviendo una situación de España vaciada. Poco a poco se van marchando los jóvenes, los habitantes que quedan son de edad avanzada y la tasa de mortalidad es alta”. Además, “los jóvenes que sí se quedan carecen de la referencia de otros jóvenes que también vivan la fe”.

El caso de Montánchez es un poco más especial, ya que es “un pueblo con una tradición religiosa arraigada, pues la presencia de las comunidades religiosas hace años se nota”. Sin embargo, el párroco subraya que sigue faltando “la referencia de un apostolado más comprometido”.

El espíritu de las misiones

Por ello, cuando el grupo de misioneros organizado por Idris Villalba llegó a Extremadura, don Carlos les pidió “que ayudaran al pueblo a celebrar la Semana Santa. Que se implicaran en las diferentes actividades de los colectivos del pueblo para que durante estas celebraciones se sintieran todavía más orgullosos”.

Al mismo tiempo, el vicario y párroco quería, por un lado, que el grupo de jóvenes de la ciudad mostrara que “uno puede disfrutar de la Semana Santa implicándose con la Iglesia”. Por otro lado, también quería que “los misioneros conocieran a las personas por las que Jesús tiene preferencia, como los habitantes que están pasando por una enfermedad, un duelo, o que se encuentran solos”.

Ante estas peticiones, el misionero Idris Villalba explica que la idea del grupo “era ponerse a disposición de lo que Dios quisiera suscitar a través de este proyecto”. Sin embargo, lo que se encontraron al llegar era algo distinto a lo que esperaban, “pero que fue muy fructífero”.

Idris asegura que esa “España vaciada” a la que fueron “no está tan vacía”. Encontraron una comunidad a la que acompañar “en su día a día, desde el momento de hacer un rato de oración por la mañana con unas religiosas a visitar a las personas para darles la comunión y asistir personalmente en situaciones de dificultad a los habitantes”. También ayudaron al párroco durante las celebraciones litúrgicas.

El misionero resume su labor en la diócesis diciendo: “Testimoniamos en una Semana Santa normal en los pueblos en los que estuvimos que hoy en día existen personas que creen que vale la pena entregar varios días de su vida en servicio a los demás”. 

Misiones y recogimiento

Interior de la iglesia durante una celebración de Semana Santa

La Semana Santa es un tiempo litúrgico especial de recogimiento y contemplación. Esta idea puede enfrentarse con la actividad misionera, que consiste en “salir hacia fuera”. Idris explica que esto conlleva “el riesgo de quedarte en lo superficial”. De hecho, cuando él se encaminó con su grupo a estos pueblos de Extremadura, pensaba “que iba a pasar una Semana Santa de actividad y ajetreo, a la imagen de Marta en la casa de Betania”. Pero pasó todo lo contrario.

“A pesar de que dedicamos mucho tiempo a las personas con las que estuvimos, muchos de esos momentos los dedicamos al mismo Cristo”. Idris señala que “en el prójimo está Cristo. Al servir, entras en el misterio de un Dios que se entrega”. Esto, combinado con la oración y la Liturgia, logró que “todo se coordinara perfectamente para hacer esta doble experiencia de ‘hacer mucho’ y ‘ser mucho’”.

Identificarse con Cristo en Semana Santa

Esta entrega de los misioneros a los habitantes del pueblo ha tenido un impacto en Idris. “Cuanto más te entregas, más recibes, y ahí te das cuenta de que detrás de cada rostro hay una persona salvada por Cristo”. El joven católico asegura que “te encuentras con Cristo en las personas. Además, en ese día a día Dios realiza pequeños milagros cotidianos que, si uno está atento, puede ver, lo que también te ayuda a ser agradecido y a encontrarte con Él”.

Idris descubrió durante esos días de Semana Santa “la labor misionera a la que estamos llamados los cristianos del siglo XXI”. Algo que, curiosamente, “saben muchas personas que ya sirven a la Iglesia, pues suele ser gente que ha sufrido mucho pero que se ha encontrado con Cristo en algún momento y ha dejado todo por el tesoro escondido que hallado, al modo de la parábola del Evangelio”. Aquí, piensa Idris, se esconde el secreto de “ese ‘hospital de campaña’ del que habla el Papa Francisco”.

El impacto de las misiones

Misiones Regnum Christi
Tres de los jóvenes del Regnum Christi que han acudido a las misiones

Una vez han vuelto a casa, los misioneros pueden hacer balance de su actividad en el pueblo. Pero, como dice Idris, “es imposible cuantificar las consecuencias de nuestros actos, tal vez puedan verse con el paso del tiempo. No sabemos a quién hemos tocado y no sabemos qué hemos removido o suscitado en la comunidad”.

Por su parte, don Carlos Piñero, que conoce bien a sus feligreses, afirma que “ha habido un impacto muy agradable en muy poco tiempo”. Gracias a la presencia de los jóvenes del Regnum Christi “el pueblo ha visto una actitud desinteresada y capacitada, lo cual ha ayudado a revitalizar la fe”.

Estos chicos que llegaron de la ciudad, concluye el párroco, “no han sido personas que han venido simplemente a sumarse, sino que han llegado y han aportado lo que han podido. Han dado un testimonio excelente de la actitud que nosotros mismos queremos tener”.

La entrada Misiones en la España vaciada con jóvenes del Regnum Christi se publicó primero en Omnes.

Close
Your custom text © Copyright 2024. All rights reserved.
Close